Creación del Parque Nacional de Santa Teresa
El Parque Nacional de Santa Teresa fue concebido como un proyecto que combinó la preservación del patrimonio histórico con el desarrollo de un paisaje natural y cultural.
Impulsado por Horacio Arredondo a comienzos del siglo XX, el parque fue diseñado no solo para proteger la Fortaleza de Santa Teresa, sino también para integrarla a un entorno más amplio de bosques, médanos y ecosistemas costeros.
Oficina de Horacio Arredondo en el antiguo
Edificio Administrativo del Parque Nacional Santa Teresa
A través de las tareas de forestación iniciadas en 1928, se introdujeron miles de especies nativas y exóticas, transformando lo que había sido un paisaje de médanos móviles en un ecosistema estable y diverso.
Con el paso del tiempo, el parque se expandió hasta abarcar más de 1.400 hectáreas, convirtiéndose en una de las áreas protegidas más importantes del Uruguay.
Hoy, el Parque Nacional de Santa Teresa constituye un ejemplo de cómo la preservación histórica y la transformación ambiental pueden coexistir, reflejando una visión en la que la naturaleza y el patrimonio forman parte de un mismo paisaje cultural.